jueves, 28 de mayo de 2015

#HappyBirthdayYouTube



Youtube celebra sus diez años con un video animado que recopila lo mejor de su repertorio de una década. Nosotros aprovechamos para reflexionar en torno a cómo el canal de videos nos cambió la vida, y cómo se convirtió en una poderosa arma de influencia social y política. 


Así que Youtube está cumpliendo hoy diez años. Para celebrarlo, en lugar de un ponqué con velitas, decidió compartirnos (oh, qué original) un video. Con una pieza de dos minutos y cuarenta y cuatro segundos, que combina varias técnicas de animación, el portal recapitula lo más destacado de su producción, desde aquel mayo de 2005 en que lanzó su versión beta. Tutoriales de maquillaje, gatos, epic fails, time lapses, coreografías, música, Gangnam Style, Harlem Shake, testimonios motivacionales, vloggers y muchos, muchos virales, hacen parte del recorrido que, de la A a la Z, Youtube hace por su repertorio de una década.  

Está claro que Youtube llegó a este mundo a cambiarnos la vida. En primer lugar, mató a Mtv, es decir, quién necesitaba un canal de televisión transmitiendo videoclips, cuando tenías la posibilidad de ver los que realmente querías ver, a la hora que te diera la gana y cuantas veces quisieras en Youtube. Fue así como la M del canal del astronauta fue perdiendo su significado musical y se vio obligada a mutar a un significado más escatológico, dado el contenido con el que reemplazaron los videos: basura.

También podría decirse que Youtube mató a la T.V., al menos tal como la conocíamos hasta antes de 2005. Para mantener a los televidentes pegados a su pantalla y evitar que se mudaran definitivamente a la del computador, la televisión se ha visto en serios aprietos al obligarse a modificar sus contenidos para complacer a una audiencia que en Internet tenía todo lo que quería ver.  

Viendo el video celebratorio de Youtube, nos damos cuenta de quiénes somos hoy día como audiencia y como productores de contenidos en internet. No es un secreto que la mayoría de videos que se vuelven virales y que por un par de días no dejan de reproducirse en computadores, tabletas y celulares, apuntan en su mayoría a temáticas ligeras, de humor primario o vulgaridades, lo que nos ubica todavía en un estadio primitivo en nuestra formación como habitantes de la World Wide Web.

Sin embargo, no todo han sido carcajadas o perdedera de tiempo en Youtube; el canal también ha servido para darle voz y visibilidad a muchas causas e ideas que han repercutido en el cambio de mentalidad que ha operado en el mundo en los últimos diez años. Si hoy podemos preciarnos de ser en cierta medida más tolerantes ante la diferencia, si hoy muchas minorías han podido empoderarse, si hoy somos un poquito menos racistas, clasistas, superficiales, homofóbicos o machistas, se debe en gran parte a que gracias a Youtube, y a internet en general, hemos estado expuestos a contenidos que antes eran censurados u omitidos por las cadenas de televisión. Es posible afirmar que la nuestra es una generación que a partir de internet, ha ido construyendo su propia agenda, en la que, afortunadamente hay cabida para todo y para todxs.

Youtube nos habla de libertad, de democracia y nos invita a expresarnos, como ellos hoy lo celebran, desde lo tonto a lo  profundo y desde lo personal a lo político.

En el caso colombiano, todavía no se ha hilado lo suficiente en torno a la influencia que sobre nuestra última votación presidencial tuvieron dos videos posteados en Youtube, sí, esos en los que una señora furiosa nos invitaba a votar por un candidato y luego le arrojaba naranjas a la cámara, y ese otro en el que una anciana un poco deschavetada, invitaba a votar por un tal Juanpa y mandaba a su sobrina a comer mierda.

Hemos sido testigos de cómo un simple video, incluso de unos cuantos segundos de duración, puede influenciar o  dictar el rumbo político y social de una nación y, en ocasiones, del mundo entero.

En necesario celebrar entonces la existencia de Youtube y al mismo tiempo seguir alerta, ser muy cuidadosos en cuanto a los contenidos que producimos, consumimos y compartimos, porque como ya lo han demostrado cientos de ejemplos, así como un video pude servir para reírse de una persona que se cae o para crear conciencia alrededor de temas sociales vitales,  también puede ser una poderosa arma de manipulación mediática.